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MEMORIAS DE UN DESTIERRO

Memorias de un destierro cambia de dirección.

Este blog, cambia de dirección ya que,

las visitas que ha recibido se merecen algo más

de lo que aquí se les puede mostrar,

no dudéis en seguir visitándonos.

Vosotros hacéis que crezcamos día a día.

Gracias por todo.

Podéis seguir leyéndonos aquí http://memoriasdeundestierro.blogspot.com/

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Epílogo

Dicen del tiempo que lo cura todo, todo... incluso el dolor,aunque la herida siga abierta; que es más fuerte que la razón, más débil que el corazón; que es nuestro mejor maestro, aunque por lástima, siempre acaba con todos sus alumnos; pero, en definitiva, el tiempo sólo transcurre para aquellos que viven preocupados por el paso lento de las horas...

Gracias a todos por vuestras visitas!!!

Gracias a todos por vuestras visitas!!!

A día de hoy, 9 de Diciembre de 2008,

el número de visitas del blog, ha sobrepasado las 8130.

Es un grato placer contar con vosotros a diario.

 

Recordad que vuestros comentarios serán incluídos

en el libro que, poco a poco, va cogiendo forma...

Icaro

Me dejaste lamiendo mis heridas,

saboreando el dolor que sentía.

intentando desplegar mis alas rotas...

Escúchame llorando por penas, alegrías.

y viendo cada noche cómo te perdía.

Qué frágiles mis alas, tan duras y pequeñas...

Atravesaba el sol, que sonreía sobre mí.

Salté del nido y me cegó la ilusión.

Moviéndome sobre las olas, afiladas rocas.

Quería verlo todo y el mundo prometía...

La misma historia, vendías madrugadas.

Me dio tanta pena mis plumas calcinadas,

intentando desplegar mis alas rotas...

Me dio rabia el tiempo, detenerse,

y tu destino, en un amago, desaparecer.

Qué frágiles mis alas, tan duras y pequeñas...

El sol no es suficiente para quemar mis sueños

ni tan profundo el mar, para ahogar mis penas.

Huelo tanto a despedida que hasta mi llanto puedes oir...

Puedo volar y cada vez más alto.

Puedo pintar de verde la esperanza.

Puedo sentir cómo el viento rezagado

puede ver, a lo lejos... la inmensidad del mar.

Y volar, volar... y del suelo despegarme,

las cumbres de mi sueño desafiar.

Y volar, volar... y sentirme libre.

Agitar las alas y elevarse, un día más.

El sol no es suficiente para quemar mis sueños

ni tan profundo el mar, para ahogar mis penas.

Sabes tanto a despedida que hasta mi llanto podrás oir.

Ahora que mis alas ya están formadas

es buen momento para echar a volar...

El sol no es suficiente para quemar mis sueños

ni tan profundo el mar, para ahogar mis penas.

Huelo tanto a despedida que hasta mi llanto puedes oir...

Puedo volar y cada vez más alto.

Puedo pintar de verde la esperanza.

Puedo sentir cómo el viento rezagado

puede ver, a lo lejos... la inmensidad del mar.

Y volar, volar... y del suelo despegarme,

las cumbres de mi sueño desafiar.

Y volar, volar... y sentirme libre.

Agitar las alas y elevarse, un día más.

El sol no es suficiente para quemar mis sueños

ni tan profundo el mar, para ahogar mis penas.

Sabes tanto a despedida que hasta mi llanto podrás oir.

El sol no es suficiente para quemar mis sueños

ni tan profundo el mar, para ahogar mis penas.

Huelo tanto a despedida que hasta mi llanto puedes oir...

Puedo volar y cada vez más alto.

Puedo pintar de verde la esperanza.

Puedo sentir cómo el viento rezagado

puede ver, a lo lejos... la inmensidad del mar.

Y volar, volar... y del suelo despegarme,

las cumbres de mi sueño desafiar.

Y volar, volar... y sentirme libre.

Agitar las alas y elevarse, un día más.

El sol no es suficiente para quemar mis sueños

ni tan profundo el mar, para ahogar mis penas.

Sabes tanto a despedida que hasta mi llanto podrás oir.

Me dejaste lamiendo mis heridas

saboreando el dolor que sentía.

Escúchame llorando por penas, alegrías.

Y viendo cada noche cómo te perdía...

No lloréis más por mí,

hace tiempo que ya he muerto.

No llores más por mí,

que hace tiempo que ya he muerto...

 

Promesas del viento, el lenguaje de mi voz

Cae el sol y llega la noche.

Un día más que se ha perdido...

En la cama, soy un muerto más,

que cae en un vacío existencial,

buscando el llegar a todo fondo,

a tocar un suelo

donde apoye mis pies cansados.

Intento encontrar una salida del infierno

que me busca sin cesar,

que sigue mis pasos,

que se alimenta de mis huellas.

Un sólo segundo me vale para recordar

cómo mi vida llegó a estos cauces,

cómo mis sueños se ahogan

sin saber si existe

un final próximo,

donde halle de una vez por todas,

la puerta a una nueva sonrisa.

A veces,

bastan sólo unas pocas palabras

para darme aliento y seguir

hasta la siguiente mirada

y poder detenerme unos minutos

y contemplar con orgullo,

cómo mi alma se disuelve

una vez más con

la llegada de la luz del sol.

Tengo miedo al silencio

y a lo que pueda llegar después.

El fracaso es tan sólo

una parada más en la vida.

Velé por ella en momentos

en los que mi salud lo era todo,

en momentos en los que la vida

me ponía a prueba

y disfrutaba un instante más

poniéndome dudas contigo.

No es el viento, es mi voz,

quien recorre los parajes más inhóspitos,

recordando esas palabras dulces

que deletreaban un simple:

"te quiero" o un "te amo".

Cada palabra que te he dicho

en cada instante de esta vida,

me ha servido para hacerme

valer por mi mismo,

para ganarle otra partida más

a quien cada noche juega conmigo,

a quien cada noche me apuesta

que tú y yo no volveremos a vernos.

La ignorancia me hizo fuerte,

la envidia me animó a sentirte

cada vez más lejos

y las mentiras me alentaron

a continuar, a sentirme útil,

donde no hay excusas para la libertad,

a notar la presión de tus puñales

en mi pecho y, sin mirar atrás,

me dí cuenta, de que hay vida

más allá de estas puertas,

que no hacen más que cerrarse...

Otro día, ya nace el sol.

Ya queda menos para olvidar,

pero más para seguir odiando.

Nunca se extinguen esas

pequeñas frases de amor,

que dictaba el corazón.

Por cada palabra que salió de mi boca

es una bala más para acabar contigo...

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Memorias de un destierro

No tengas miedo a la oscuridad

que nada puede ocurrir.

Cierra bien tus ojos

que nadie hablará de tí.

Olvidada en el ayer,

te recordaré con amor,

aunque repitas una y otra vez

que así lo quiso Dios.

Quisiste gritar al cielo

y expulsar todo tu amor.

Eres un ángel desterrado

de tu última canción.

Quisiste gritar al cielo

y expulsar todo tu amor.

Eres un ángel desterrado

de tu última canción...

Y tu grito fue al cielo

y expulsaste todo tu amor.

Un ángel desterrado

de su última canción...

Un delirio de esperanza,

un grito de desconsuelo

y se fue al cielo para siempre...

memorias de un destierro.

!Qué triste es su recuerdo!

soñó con ganar y ganar.

Y ahora se ganó el cielo,

pero mordió el polvo...

como los demás.

La imagen de una despedida

y, al partir, un sólo deseo:

"ser libre de por vida y

vivir en la memoria de un recuerdo,

 las memorias del destierro".

Los clavos de mi cruz

Me han robado su sonrisa.

Mi amor es para siempre.

La llevo en mi corazón...

una lágrima brotará.

Seguí mi camino y

sin volver mi vista atrás,

descubrí que aún me queda mucho por andar.

Esas sombras tan oscuras,

esa noche tan profunda,

donde no llega esta luz.

Desterrado de por vida,

de un sueño: mi alegría...

¿dónde están los clavos de mi cruz?

Sobran las palabras,

si manda el corazón.

Hablaba sin sentido...

Te quise y aún te quiero,

porque Dios nos unió.

Te has ido de mi vida,

al no creer en nuestro amor.

Sobran las palabras,

si manda el corazón.

Hablaba sin sentido...

Te quise y aún te quiero,

porque Dios nos unió.

Te has ido de mi vida,

al no creer en nuestro amor...

Esas sombras tan oscuras,

esa noche tan profunda,

donde no llega esta luz.

Desterrado de por vida,

de un sueño: mi alegría...

¿dónde están los clavos de mi cruz?

Sobran las palabras,

si manda el corazón.

Hablaba sin sentido...

Te quise y aún te quiero,

porque Dios nos unió.

Te has ido de mi vida,

al no creer en nuestro amor.

Sobran las palabras,

si manda el corazón.

Hablaba sin sentido...

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Vivimos cada segundo... como si fuera el último.

Nunca me arrepiento de lo que hago,

sólo de lo que dejo sin hacer.

¿Quién era?¿Quién caminaba a mi lado?

¿Quién se alejó... para no volver?

No pasa día sin que deje de pensar en tí,

ni noche que este cielo pueda derrumbar.

Acostada aquí cerca de mi almohada

hemos visto juntos nuestra vida pasar...

Y ahora el tiempo nos dicta en un segundo

lo que apenas somos y apenas fuímos.

Y la vida nos muestra en un sólo amanecer,

como dos almas inquietas se quieren conocer.

Un pobre diablo sin nada que perder

y una muchacha oculta tras un disfraz...

¿qué me tienes qué ocultar?

No pasa día sin que deje de pensar en tí,

ni noche que este cielo pueda derrumbar.

Acostada aquí cerca de mi almohada

hemos visto juntos nuestra vida pasar...

No pasa día sin que deje de pensar en tí,

ni noche que este cielo pueda derrumbar.

Acostada aquí cerca de mi almohada

hemos visto juntos nuestra vida pasar...

¿Quién era?¿Quién caminaba a mi lado?

¿Quién se alejó... para no volver?

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